alcanzó en el
año 2000 su edición XXXVII, surge de antiguas celebraciones con las que los lugareños
festejaban la entrada del otoño y el tiempo de la vendimia. De aquellas sencillas
celebraciones nacen las fiestas de la vendimia que hoy conocemos y que son reclamo para la
promoción de los excelentes caldos de la tierra. Entre los actos más populares de la
fiesta, destacan el premio a los mayores racimos, concurso de carrozas, verbenas y
degustación del fervudo (vino caliente con miel). |