a   localidad   de    Villafranca

celebra sus fiestas el 14 de septiembre con una extraña procesión donde lo divino y lo profano se entremezclan.

El Cristo de la Esperanza recorre la villa, incluída su famosísima Calle del Agua. Delante de él, bailan gigantes y cabezudos, símbolo tradicional y querido de esta fiesta popular.